jueves, 15 de noviembre de 2018

MUCHO STAN LEE



Contra la cutre, mezquina, mediocre, chanchullera, mentirosa, corrupta, paticorta e hipócrita clase política actual, contra el pesimismo, hartazgo y hasta repugnancia que provoca enterarse uno de las noticias que se suceden y que no deberían desembocar en el desengaño hacia el significado de la palabra democracia, contra toda esta maraña de insensatez humana: Stan Lee.

Mucho Stan Lee, mucho cómic, mucha buen libro, mucho viajar, mucho departir con amigos, mucho dejarse abrazar por quienes te quieren, mucha música transportadora, mucho rodearse de buenas personas, mucho disfrutar de la soledad escogida, mucho cine de calidad, mucho pasear para oxigenar el espíritu, mucha fantasía, mucho asombro del bueno.

Me imagino a Stan llegando a las puertas del cielo y siendo recibido por San Pedro. Stan parándose ante el santo cancerbero y mesándose la barbilla mientras examina de arriba a abajo a San Pedro. Abriendo a continuación su maleta y extrayendo de ella unos leggins, una camisieta estampada con vivos colores, un antifaz y una capa de superhéroe, y obligando a vestirse con todo esto a un sorprendido San Pedro.

.- " Mejor, mucho mejor, Capitán San Pedro"


jueves, 8 de noviembre de 2018

LA CULTURA Y LA LOCURA


Interior de la Biblioteca de Viena. Qué contraste entre la nobleza que desprende su arquitectura con la miseria moral que uno de sus más ávidos lectores estaba fraguando en su mente enferma.

Estoy en la lectura de la novela " Führer", de Allan Prior, un morlaco de 900 páginas que repasa noveladamente y con muy buena prosa la biografía de Hitler.

Se da la casualidad de que el padre del autor se enfrentó en las carniceras trincheras de la I G.M. contra el destacamento donde estaba enrolado el temerario cabo primero Adolf Hitler. No hay que olvidar un dato nada baladí: fue condecorado con la Cruz de Hierro de Primera Clase, distinción reservada casi únicamente a los oficiales prusianos y que solo se concedía a un soldado o cabo raso si demostraba una valentía fuera de lo común. Una valentía fuera de lo común, trasladada a las penosas circunstancias de la guerra de trincheras, equivalía a demostrar que estabas como una regadera y que no te importaba la vida.

Hitler ya estaba ahí chiflado. Su chifladura fue amasada lentamente por años de palizas físicas que le propinaba un colérico y alcohólico padre, su soledad enfermiza, el hambre que le desgarró el estómago durante años porque se negaba a cualquier clase de trabajo físico para mantenerse y al odio patológico hacia los judíos desde que el director judío de la Academia de Bellas Artes de Viena no aceptó por dos veces su solicitud de ingreso, por considerar que sus merecimientos artísticos eran vulgares.

El plato estaba servido para cuando descubrió sus dotes oradoras y lo fácilmente manipulables que eran las descontentas masas alemanas.

Hitler, durante todos esos larguísimos años de precariedad absoluta, en la que vivió prácticamente como un mendigo, solo encontraba consuelo en su voluntad de no realizar trabajos serviles y en las horas y horas que pasaba en las bibliotecas, donde se resguardaba del frío intenso y se cultivaba con todo lo que caía en sus manos. Pero hasta de las bibliotecas le expulsaron cuando su aspecto andrajoso, cada vez más degenerado, no cumplía con unos mínimos requisitos de etiqueta.

No os voy a aburrir con sus peripecias y las razones de su ascenso fulgurante. Fue una especie de pleno al quince, un increíble golpe de suerte de mala muerte el que hizo posible que un tipo tan loco pudiera hacerse con las riendas de Alemania. Era un enfermo mental clínico de cajón que empeoraba progresivamente, y nada mejor que la política convulsa camufla esos síntomas bajo signos de respetabilidad, incluso de admiración. A su favor, su habilidades como orador y su férrea voluntad de tipo acostumbrado a dominar un hambre de perro salvaje.

De lo que quiero hablar a cuenta de él es de cultura. De la cultura. Cuando cerraban su refugio, las bibliotecas, con las pocas monedas que conseguía por vender sus acuarelas, prefería gastárselas en la ópera antes que en buena comida. Wagner, Verdi, Beethoven, siempre solitario, sin amigos ni familiares, cociéndose a fuego lento en sus delirios de destino y convencido de que le rodeaban enemigos por todas partes.

No parece que la cultura sea suficiente. No vacuna contra la locura ni los extremismos. Alemania..., la culta Alemania de los 20 y 30, en donde hasta  zarrapastrosos hambrientos locos devoraban libros con febril lectura.

Nada pudo la cultura contra la demagogia ni contra el resentimiento y el odio, ni contra una crisis brutal. Si la cultura ni la educación garantizan el freno al odio irracional...., ¿qué está por venir? Porque el clima de absoluta crispación que estamos viviendo a todos los niveles creo que está criando a locos muy peligrosos a los que se les da muy bien la oratoria.

Necesitamos querernos más.


miércoles, 31 de octubre de 2018

AD ETERNUM




Raro es el día en el que no afloran nuevos casos de pederastia eclesial. Es increíble la capacidad de supervivencia del Catolicismo. No exagero si afirmo que uno de los mejores libros de intriga y asesinatos que he leído en mi vida no es una novela, sino un estudio histórico, titulado así: Historia Negra de los Papas, de Javier García Blanco.

Asesinatos, escándalos sexuales, lujos orientales…pecados de todo tipo contra los que se rebelaron Calvino, Erasmo y Lutero, en donde se llevan la palma los Papas españoles. Poder terrenal con la excusa de mantener el poder divino. Papas guerreros, libinidosos, mafiosos, cómplices de totalitarismos…y vengativos. Aluciné cuando me instruí sobre el capítulo del juicio al Papa Formoso. Leed su historia si la desconocéis. No tiene desperdicio. Su sucesor, cargado de inquina, le sometió a un juicio sumarísimo sin nada en particular, excepto que para juzgarle fue desenterrado ( sr. Sánchez, no le quiero dar ideas, pero al paso que va el asunto de qué hacer con Franco, no me extrañaría). Su cadáver fue expuesto en el banquillo de los acusados con toda la pompa indumentaria y la sentencia le condenó a muerte…a un esqueleto más reseco que la mojama de Barbate. Surrealismo medieval.

Lo cierto es que el Papado siempre ha estado en el ojo del huracán de los escándalos desde el inicio de los tiempos y que Coppola lo tuvo fácil para inspirarse divinamente y firmar la mejor trilogía de todos los tiempos.

Ahora, con las acusaciones contra el Papa Francisco por encubrir la pederastia de altas autoridades eclesiásticas, todo vuelve a estar patas arriba. Debe ser cierto que la Iglesia Católica está protegida por el Espíritu Santo, porque no es posible que ninguna institución pueda sobrevivir a tanto chapapote siniestro y delictivo y altamente pecaminoso según sus mandamientos.

Dudo que su mensaje divino sobre la eternidad sea verdad, pero estoy empezando a creer que la Iglesia terrenal que lo pregona, sí lo es.

lunes, 15 de octubre de 2018

DON QUIJOTE


El Doce de Octubre se debería celebrar el día de d. Quijote, el día de nuestro desgraciado, noble, buenazo, valiente y loco d. Quijote, nuestro mito nacional que acaba derrotado y postrado melancólicamente en un jergón.

No conozco otro país con más amnesia que el mío, con más complejo histórico de culpabilidad e inferioridad , con más desdén, más autocrítica amarga y más ninguneo a sus protagonismos que el mío.

Tampoco aspiro a un cortejo de su historia tan empalagoso como el desfile de majorets , banderita en ristre, de los americanos, y eso que llevan media hora de vuelo en los cielos de la Historia.

Pero ni una cosa ni otra. Si EE.UU presumiera de una historia tan dilatada como la nuestra, serían insoportables. Su asignatura de Historia sería una especie de fiesta de cumpleaños perpetua.

España se ha equivocado muchas veces. Muchísimas, pero ni más ni menos que el resto de las naciones, pero no ha cometido esa clase de pecados que podemos calificar como imperdonables: ni hemos aniquilado a todos los indígenas, ni hemos batido récords de matanzas religiosas, ni hemos gaseado a una raza entera, ni hemos deportado a tierras gélidas a campesinos muertos de hambre, a millones de ellos.

Menos mal, porque de haber sido culpables de alguno de esos trágicos episodios, ya es que no somos capaces ni de mirarnos al espejo.

Qué pena de Doce de Octubre. Y qué placer malsano hay en burlarse de quienes sí sentimos respeto por nuestra Historia, hasta orgullo de algunas de las cosas que fueron capaces de hacer nuestros antepasados.

Porque para sentir ese orgullo, por fuerza me tengo que sumergir en nuestro pasado. el presente es un coro de grillos donde todos desdeñan, critican, despedazan, falsean, se mofan de nuestra Historia común.

Cierto que no hay nada que celebrar si una bandera se utiliza para tapar corruptelas vomitivas, se utiliza para inmovilizar a la sociedad o se utiliza para agredir.

Pero podríamos utilizarla, aunque sea una vez al año, para homenajear a todos los d. Quijotes que creyeron en la locura de una vida mejor.

Por eso, este presente será ignorado por la Historia porque ni siquiera llegamos a la altura de Sancho Panza.

viernes, 5 de octubre de 2018

MARUJA TORRES



Acabo de leer que ni Salvador Dalí ni Josep Plá tienen una mísera avenida o calle con su nombre en Barcelona. Apestados, al parecer, aunque,  en opinión de muchos, en el caso de Dalí, se lo ganó a pulso:

"Se lo ganó a pulso. La fascinación confesa, que no identidad política, por personajes como Hitler, o la proximidad a Franco, además de su rechazo a los nacionalismos y sus críticas a los popes de la cultura catalana, supuso la ruptura con la cultura imperante. Al final de la vida de Dalí, nadie recordaba que con 19 años fue detenido tras enarbolar una senyera entrando en barca al puerto de Cadaqués. Tampoco, que siempre había hecho gala de su catalanidad apareciendo en los actos con barretina y espardenyes.Jose Angel Montañés



Repaso mentalmente cuántos catalanes relacionados de un modo u otro con el mundo de la cultura me gustan mucho, y son legión......

Estoy leyendo ahora un libro de un amor mío de toda la vida, de igual manera y más cómplice que el que siento por Almudena Grandes.



Ella, y sus dos amigos del alma, Antonio Vázquez Montalbán y Terence Moix, ya desaparecidos y que me encantaban, formaban un triplete tremendo. Pagaría por haber escuchado las conversaciones que tuvieran al calor del amor en un bar.

El libro se titula "DIEZ VECES SIETE", y es otro ajuste de cuentas con su biografía , igual que hizo con su "UN CALOR TAN CERCANO", con el que disfruté muchísimo, y me acuerdo que lo leí en dos días en la playa del Palmar, de Cádiz.

Maruja, ante todo, es divertida. Muy divertida. Una clase de mujer con la que uno se tomaba diez cubatas seguidos y se fumaba tres paquetes de Winston con tal de seguir escuchándola. Su cerebro me parece muy sexi, que es lo que a mí siempre me ha tirado. El culo y las tetas no tienen ningún poder sobre mí más allá de media hora o veinte minutos, y bajando.

Pues bien, mirad qué perla ha escrito. Para quitarse el sombrero. Os dejo con ella, con mi amor del Raval.

" Nada se deteriora con mayor rapidez que un país. Basta con enfilar por el camino equivocado hacia le meta errónea. He visto estructuras sociales enteras desaparecer bajo el zarpazo de la inestabilidad, y he presenciado cómo los peores elementos crecían como las malas hierbas sobre su desgracia. España no es diferente, aunque tenga su propio vector de autodestrucción. Quienes mandan ahora ( el PP cuando escribió esto), no han tenido que dar un golpe de Estado ni provocar una guerra. Les ha bastado con conservar las esencias y esperar a que la izquierda cometa sus consabidos errores de siempre con la jodida economía, mientras que ellos se ponían al día en materia de capitalismo neoliberal. La derecha es muy disciplinada para encubrirse y para llegar al poder usando las urnas. ¿Cómo no van a hacerlo, con lo que poseen y lo que aún pueden conseguir? Nosotros, los otros, parecemos incapaces  -una vez más- de urdir un frente común"

Yo soy muy feliz formando parte de su famiia.

" Mis amigos son mi familia. Los elegidos, aquellos que me escogieron y que me quieren tal como soy. No se me ocurre compañía mejor"



viernes, 28 de septiembre de 2018

THE FUTURE



El miércoles por la noche volví a escuchar algunas de sus canciones. Entre "bajar al bar a ver" ( expresión berebere) al Sevilla contra el Real Madrid o escuchar a Cohen, preferí regalarme una buena ración de, ...no sé cómo adjetivarle, ....de Leonard Cohen.

Cuando escuché su canción "the future", me picó la curiosidad y requerí los servicios del google para enterarme bien de la traducción de su letra ¡ Qué envidia de Talkin y su dominio de la lengua de Shakespeare !

" he visto el futuro y es un crimen".....¡Diantres!...¿de qué año era esa canción ?, me pregunté. 1992.

¿En 1992 Leonard ya nos imaginaba en el futuro como penitentes necesitados urgentemente de arrrepentimiento? ¿ Por qué todos los visionarios se llaman Leonardo?

No creo que sea un atributo del nombre de pila, sino de la vejez, Nos hacemos sabios y visionarios demasiado tarde, de la misma forma en que se nos regala un peine cuando ya nos hemos quedado calvos.

Leonard nos canta y cuenta en su "the future", con su voz de Moisés carraspeador, que nuestra vida privada explotaría de repente y que alguien tendría el control absoluto de nuestras conciencias y opiniones, que desaparecería la vida privada, el territorio de la intimidad, que todo cuanto pudiéramos hacer o decir podría ser escrutado y malinterpretado hasta convertirse en una acusación contra nosotros mismos. Además, aireado a los cuatro vientos. Un panorama desolador y orwelliano..

Prudentemente ( lo he notado sobre todo en la red Facebook), muchos de nosotros hemos dejado de plasmar nuestra opiniones y nuestra cotidianidad porque ya no nos sentimos cómodos revelándonos o confrontándonos. Hemos detectado los primeros síntomas de asfixia a lo que nos aboca un uso cándido y quizás excesivo de las redes sociales. Empezamos a tomar conciencia de que una invisible y todopoderosa inteligencia artificial nos tiene fichados.La reacción no se ha hecho esperar: nos alejamos todo lo que podemos de lo que pueda amenazar nuestra intimidad. E internet es una seria amenaza.

"The future" contiene un mensaje muy hermético, muy sombrío y hasta apocalíptico, pero Leonard llevaba razón, por mucho que un coro de bellas voces femeninas , al entonar el estribillo, dulcifique un poco la cuestión.

"¡Arrepiéntete...., arrepiéntete...., arrepiéntete"!

Pero...¿de qué? ...Da lo mismo. Si alguien te graba o roba imágenes, si alguien se toma la molestia de alterar tus acciones o pensamientos, tus escritos, de forma malintencionada , te convertirá en un pecador despreciable.

Se acepta el riesgo a cambio de las ventajas de poder consultar en un momento la letra traducida de una canción que te gusta pero que no sabes de qué habla.

Si las tenazas del Gran Hermano caen sobre ti, yo estoy preparado porque me aferro a mi religión de que nada ni nadie me pueda hacer sentir mal en contra de mi opinión, aunque me llamen maricón los maricones de mis compañeros....¡Santa paciencia!

De todas formas, conviene siempre tener en cuenta que Internet es un Villarejo binario. ¡Cuidado!

Lo cierto es que fue noche de oscuros presagios...Sí, ...encima el Sevilla nos endilgó un tres a cero. .....¡Ay, Leonard, cuánto me gustas, pero qué cenizo has sido siempre!  Chungalete y revenío, que dicen los gaditas.

¡Ea, ya te he adjetivado, Leonard! Pero me arrepiento. Perdóname.

viernes, 21 de septiembre de 2018

DOUBLE FANTASY



(Dedicado a mi hermano Juanky, fervoroso admirador de John, quien tras ver el documental de MUCH sobre su última etapa y los esfuerzos de Yoko por preservar su memoria, escribió " yo me bajo aquí")

.- "seis horas estuve al timón y mis compañeros refugiados. Los golpes del agua me hacían ponerme de rodillas"

Tras sufrir esta experiencia en alta mar rumbo a las Bermudas ,en un velero, la sequía de cinco años de inspiración musical tocó a su fin. Y entre John y Yoko compusieron uno de los álbumes más extraordinarios que ha visto nacer la historia de la música.

¿Qué le pasó a John a bordo de ese velero zarandeado por la furia del mar y en medio de la noche?

Creo que lo sé

Expande melodías cada gota que golpea. El frío me entumece como el látigo chasquea. El miedo se me escapa entre dientes apretados al contacto de una muerte que no espera. Siento escurrirse entre las venas el coro de la vida y su belleza. Si la muerte me perdona esta noche de tormenta y la cresta de una ola no me entierra, náufragos de todo el mundo oirán nuevas canciones que serán faros en la Tierra

Tras esta experiencia, vio la luz Double Fantasy...No le dio tiempo a más, antes de que aquella tormenta le volviera a reclamar



lunes, 17 de septiembre de 2018

NIÑERÍAS



Es más fácil insultar a Dios que demostrar que está equivocado.

Ofender los sentimientos religiosos para presumir de libertad de expresión.

Ahora no, pisha. Ahora no tiene el menor mérito.. Delante de Savonarola. Delante de Calvino, Enfrente de Torquemada. Desafiando a los Papas guerreros. Ahora, como mucho, se te presupone el mismo indiscutible y desafiante valor si eres capaz de dirigir tus insultos al Islam en vez de al Catolicismo, Pero no, ...leña al mono desnudo en vez de al gorila de montaña.

Libertad de expresión....Pues yo me cago en la libertad de expresión cuando sirve para comportarse como niños malcriados. Sí, esos niños berrinchudos que, para llamar la atención, no solo molestan o incordian, sino que aprenden a decir picardías para reclamar atención exclusiva.

No se es más íntegro y campeón de la libertad por insultar a un Dios. Se es más tonto. Se es más niño impertinente.

Si no estás de acuerdo con lo que representa ese Dios y con quienes le profesan fe, ten el valor de hacerlo como lo hicieron ellos en la peor de las  épocas. Ten la gallardía de demostrar con argumentos que Dios y sus intérpretes están equivocados, como lo hicieron Miguel Servet, Giordano Bruno, Copérnico, Galileo o Darwin. Juégatela como hicieron Da Vinci o Miguel Angel en sus improvisadas morgues caseras.

No profeso ninguna religión. Tengo muy claro que son un conglomerado de supercherías imaginarias servidas por los brujos de la tribu desde el origen de los tiempos, con una coreografía teatral pasmosa,  al servicio del sentimiento de no sentirnos solos, minúsculos, insignificantes y transitorios. Para que no nos sintamos huérfanos de origen y destino.

Pero todavía creo menos en los beneficios de la falta de respeto. Quienes disfrutan con ellos a conciencia y de forma gratuita no me están demostrando que Dios es una quimera. Me están demostrando que la imbecilidad es infinita, una y multitrina, el pecado original por el que se arruina la convivencia.

Mi mentado encargado, el sr. Antonio, cuando se malograba una hornada de lo que fuera, se desahogaba con una variedad de blasfemias originales que me hacía imposible contener la risa. Me tenía que esconder porque se ponía hecho una fiera y no quería desautorizarle con mis risotadas. 

Su andanada sacrílega podía ser de este tipo: " ¡me cago en los cuatro evangelios montáos en el carro de San Pedro y San Pablo tirados por los caballos que parió la yegüa santa!"

Así, del tirón y sin respirar. Mis compañeros se amedrantaban, y con razón, ante tal explosión de ira de un sr. Antonio convertido en el Demonio de Tasmania. Pero yo no podía, me moría de la risa. Una vez, me sorprendió tras los armarios de género ocultando mis carcajadas, y muy serio me miró. Tras unos segundos de vacilación, él también se echó a reír.

Era muy creyente. No blasfemaba para ofender. Despotricaba para no echar a la calle a más de uno. No es lo mismo.

Me estoy riendo ahora al recordar esos momentos.

En cambio, no me hace ninguna gracia si el objetivo es ofender por ofender, y menos en nombre de la libertad.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

CHIRINGUITOS


Este chiringuito se encuentra en el pueblo costero valenciano de Oliva. Sol, mar, cielo azul, arena blanca, buena música, ricas tapas, cerveza fresquita y ganas de petrificarse ahí para siempre, en plan Moái


Echo de menos los chiringuitos de Georgi Dan. Paseo por la Victoria de Cádiz, o por Valdelagrana y Fuentebravía en el Puerto de Santa María, y la uniformidad estructural de los chiringuitos playeros me resulta soviética. Casi son restaurantes de lujo en los que te da hasta reparo entrar en bañador. Sujetos cada vez más a reglamentaciones administrativas y urbanísticas muy estrictas. En cuanto a los precios, ay, señor!....esos sí que no admiten dudas: de restaurante de tres tenedores, de Arzaz playero,  a euro y medio la sardina.

Siento mucha nostalgia de los chiringuitos de Georgi Dan. Ahí te colabas en chanclas, mojado, con tu toalla al hombro, y pedías un botellín de cerveza y unas sardinas y te las servían en un vetusto mostrador de chapa, al amparo de tablones de madera que te hacían sentir un Robinson Crusoe dominguero. Además, ahí dentro estábamos todo el mundo en traje de baño y tanta presencia cercana de beldades en bikini te convertían en un lúbrico profesor Cojonciano con los ojos convertidos en los periscopios de un camaleón. Y con cien pesetas tenías para una docena de sardinas de las gordas y llegar achispado a casa con esas  primas de los arenques y las anchoas nadando en tu estómago en fría cervecita.

La tendencia que tenemos los humanos a complicarnos la vida y a reglamentar hasta la respiración ha acabado con el encanto de los chiringuitos. Lo próximo será instalar en ellos  las impersonales boutiques de los aeropuertos.

Mi chiringuito favorito, inolvidable, era uno de Tavernes de Valldigna llamado “Macario”, nombre chiringuitero de pura cepa, donde su dueño te servía descalzo y a pecho legionario unas sepias y unas sardinas riquísimas.

Yo no sé si  Germán Coppini se equivocó en treinta años y los malos tiempos para la lírica no eran entonces, en su década ochentera, sino ahora. Ahora , que está mal visto mirar a los ojos de la gente en vez de a la pantallita del móvil. Yo no le veo  poesía a estos chiringuitos modernos por ninguna parte, pero os aseguro que no es una jugarreta de nostalgia errónea afirmar que las sardinas no saben igual. Tan verdad como lo era la canción del verano.

Mi canción de verano favorita fue la “ Dolce Vita”, de Ryan Paris….del 83.

No la he recuperado. Me la dejé en la arena del chiringuito de Macario

miércoles, 5 de septiembre de 2018

LOS LOBOS...., GRUPO SALVAJE




La remontada de ayer a cargo de Jose fue èpica. Estuvieron a punto de ser eliminados…Los Lobos del programa Boom, camino de convertirse en leyendas de la televisión.

Quiero homenajearles.

Jose tiene una cultura como su físico de ganadero californiano: oronda, y que abarca el gran perímetro de conocimientos que otorga el incesante caudal de saber que suministra la lectura voraz. Y lee como cuida de su ganado, seguramente: de forma pragmática , deteniéndose en la observación de lo que hace mejorar la raza y de lo que merece la pena conservar en la memoria.

Valentín es el reflejo de la sapiencia atesorada en medio del silencio de las bibliotecas. No puede disimular su aura socrática, pedagógica, y transmite la confianza y el respeto de esos profesores que no necesitan pedir silencio a sus alumnos . Él es la encarnación del respeto espontáneo y su cultura fluye como en los deltas el agua de los ríos.

Erundino es el suricato del grupo. Un hombre inquieto, dinámico, que se yergüe ante todo lo que le llama la atención, y lo desmenuza con la curiosidad científica de un Leonardo da Vinci, para luego pasar a otra cosa. Nada deja al azar y lo que sabe lo sabe porque lo ha metido en su cerebro como un joyero de Amsterdam mete un diamante en una caja de seguridad.

Manuel…, a Manuel le gusta muchísimo el cine, y de los cuatro es el que más bagaje de conocimientos inútiles reúne. Por eso me identifico tanto con él. Me lo imagino memorizándose el nombre de los jugadores de ese Dynamo de Kiev que venció a los nazis en un partido de fútbol, mientras se come una bolsa de pistachos. Su competitiva expresividad es la de un galgo en la línea de salida; y su felicidad, la de demostrarse a sí mismo que saber cosas inútiles no es perder el tiempo, sino el de regalarte íntima satisfacción.

Los cuatro juntos son impresionantes, un imbatible Grupo Salvaje de la cultura que sólo podrá ser abatido después de una autodestructiva noche de farra, mujeres y alcohol, y ante un ejército de catedráticos. Como los de Peckimpah….verdad, Manuel?

No os llegará este modesto homenaje, pero no encuentro otra forma de agradeceros la admiración que me despertáis.

lunes, 3 de septiembre de 2018

CANAL CANELO




Aprovechando que este blog es un cajón de sastre, más desastre contra más avanza el tiempo por agotamiento de ideas ( qué envidia de Lope de Vega y otros prolíficos escribidores), voy a desahogarme con algo pueril.

Perdí la afición al baloncesto, mi espectáculo deportivo favorito, cuando tanto la NBA ( ¡ay, Ramón Trecet en la madrugada ¡) como la Liga nacional pasaron a manos privadas y de pago. Con el tenis, lo mismo. Ahora, Movistar se ha hecho con los derechos de todo el fútbol televisado durante los tres próximos años, por lo que me obligan de nuevo a cambiar de operador si quiero seguir al equipo de mis amores perros. . Y esta vez he dicho  ¡basta!. He leído que , dentro de tres años o antes, Netflix prepara su desembarco en la retransmisión de partidos de fútbol. Se hará con los derechos sin despeinarse, que para eso ingresa mil millones de euros al mes. De momento, Facebook emite gratis la Liga española y la Champions , también la Europa Legue, para la India y otros países asiáticos. Supongo que será porque los hindúes están acostumbrados a adorar a las vacas sagradas,  justo en lo que se han convertido las figuras de este deporte.

Prefiero perder también la afición al fútbol antes que seguir haciendo el indio en medio de esta jungla donde todo lo domina el cochino dinero. Las compañías de telefonía móvil que pugnan año tras año por el mercado del fútbol televisado son los Borgias contemporáneos. Se asestan de cuchilladas entre ellos que es un primor y a los demás nos vuelven locos.

A todo esto, los únicos partidos de fútbol que se darán en abierto serán los de la Liga Femenina. Háblale a la ley de la oferta y la demanda de la correctísima y politiquísima Igualdad de Sexos, que se puede morir de la risa.

Siempre lo ha sido. O no siempre. Porque retransmitir partidos de fútbol no resultaba rentable antaño, en tiempos del blanco y negro de un alopécico Di Stéfano. Y también en los de un bisoño y melenudo Camacho y el esforzado Pirri. Todo esto cambió cuando el periodista mejor pagado acabó siendo Jose María García, que ha presentado el Trofeo Carranza de este año. Qué personaje. En 1982, su ficha era de 500 millones de pesetas al año. Y cuando, según él, Aznar le echó de las ondas, en el 2002, su ficha ya era de 2.000 millones. Por repetir como un mantra lo de “Pablo, pablito, pablete “ y “chupóptero “ cada tres frases, no está nada mal. La elementalidad perogrullesca en estado puro. Ahora, septuagenario, clama contra el desorbitado mercado futbolístico . Un poquillo hipócrita siempre ha sido, aunque excelente comunicador. Creo que la culpa es suya. Su Hora 25 convirtió a los aficionados en fanáticos y, desde entonces, d. Dinero lo tuvo claro: el fanatismo en el fútbol es rentable, algo que la política descubrió mucho antes.

Bueno, pues nada….un fanático menos ( hincha en el argot de la casa) , e intentaré engancharme al fútbol femenino con cuidado de no despotricar frases machistas cuando Ronalda falle un penalty.

Antes, en tiempos del alopécico Di Stéfano, y también en los del bisoño y melenudo Camacho y el esforzado Pirri, si veías partidos de fútbol era porque estabas alienado por el Régimen. Ahora, si ves fútbol, fútbol de pago, no solo es porque estás alienado, sino que , además, estás gilipollas.

Ya me he cansado del engorro de estar cambiando de operadora según a los Borgias de la comunicación les apetece, de hacer el canelo y de reírle las gracias a la peor faceta del capitalismo bulímico.

Como dice mi sabia madre, que se vayan a robar a Sierra Morena.

viernes, 24 de agosto de 2018

CIENTO OCHENTA Y SEIS ESCALONES


Ciento ochenta y seis escalones. Tenían que subir ciento ochenta y seis escalones cargados en una mochila de madera con un bloque de piedra que pesaba unos cuarenta kilos. El peso corporal de cada preso no superaba los cuarenta o cincuenta kilos. ¿Destino final de esas enormes piedras de granito? Sirvieron para pavimentar la ciudad austriaca de Linz, lugar donde se crió Hitler.

El comandante del campo de concetración, Franz Ziereis, gustaba de asistir a ese espectáculo cruel en compañía de su enorme perro dogo. Los presos esclavizados no sólo temían que sus fuerzas les abandonaran definitivamente durante la mortal ascensión, sino que a su extrema debilidad se sumaba el pasatiempo favorito de ¿un ser humano? uniformado e investido del poder de Dios, poder de vida y muerte: de vez en cuando, y para animar la fiesta, el comandante Ziereis azuzaba a su dogo arrojándole una pelotita escaleras abajo, con su mole animal empujaba a los presos que perdían el equilibrio y caían rodando por la escalera de la muerte en compañía de otros presos que no podían evitar la avalancha de perro, hombres y bloques de granito entre las risotadas de los guardias que celebraban así el macabro sentido del humor de su comandante.

Todos los testimonios de los supervivientes de Mauthausen convienen en destacar a los numerosos españoles allí ingresados como auténticos héroes que no desfallecieron ante la maquinaria del terror nazi. Esos republicanos exiliados y por azar aciago del destino recluidos en ese campo de concentración se organizaron desde el principio y constituyeron una fuerza de choque para resistir mejor la adversidad, la hambruna, los castigos físicos y fueron de primordial ayuda para presos de otras nacionalidades huérfanos de solidaridad humana. Quién lo iba a decir, esos republicanos que pagaron tan caro su individualismo y falta de disciplina frente a los franquistas, convertidos en un modelo de organización en el peor de los sitios.

Con catorce años, cuando trabajaba en una fábrica de pastelería, bollería y panadería, me fascinó saber que el padre de mi admirado y querido encargado estuvo preso en un campo de concentración. Fue lo único que pude sonsacar al sr. Antonio. No le gustaba hablar del pasado de su padre. Siempre he gozado de la simpatía protectora de mis inmediatos superiores. No sé bien por qué. He debido desprender siempre un halo de vulnerable huérfano dickensiano al estilo de Oliver Twist.

El caso es que siempre contaba conmigo para amenizar el escaso tiempo libre del que disponía ( me llevaba de camping, me invitaba a jugar al frontón valenciano) y muchas veces le correspondía ayudándole con faenas extralaborales. Un buen día me pidió ayuda para trasladar un frigorífico. Nos fuimos a su pueblo natal, el castellonense pueblo de Segorbe. Y por fin conocí a su padre. Me conmocionó estar frente a un héroe republicano que sobrevivió a los horrores de un campo de concentración. En un poyete de piedra a la entrada de su casona tomaba el sol plácidamente junto a….un perro dogo. Eso no era un perro, era un caballo. La verdad es que imponía y aunque estaba sentado sobre sus patas traseras casi me llegaba al pecho. Su saludo al verme fue

- “pots tocar-lo, no tinguis por. Pots tocar-lo, no tinguis por..” ( “puedes acariciarlo, no tengas miedo”), y lo repitió una vez más, y una cuarta…, hasta que d. Antonio me cogió del hombro y me hizo pasar al interior para cargar el frigorífico.

“padre tiene la cabeza ida, no te preocupes. El perro no hace nada. Sólo le gustan esta clase de perros. Este es el segundo que tiene ya”
D. Antonio se despidió de su madre cariñosamente con un beso, y a su padre le posó la mano sobre su hombro con un “ hasta luego, padre. No dé guerra a madre”. Su padre tuvo tiempo una vez más de repetirme “ pots tocar-lo….”

El viaje de regreso a Valencia se vio envuelto en un extraño mutismo que no alcanzaba a comprender, y eso que ya de por sí mi encargado era lacónico por naturaleza.

Pasaron los años. Me despedí de esa empresa. Me casé. Tuve hijos. Me fui de Valencia. Comenzó mi diáspora particular. Pasaron más años, d. Antonio se jubiló. De vez en cuando le llamaba por teléfono y siempre nos alegrábamos de conversar un poco y no perder el contacto. En cierta manera, fue un segundo padre para mí.

De entre los muchos libros que fueron cayendo en mis manos, por pura casualidad, me dio por leer un libro titulado “90009”, escrito por un preso de Mauthausen llamado Antonio Muñoz Zamora. Ese era el número que tenía tatuado en el brazo. Un testimonio escalofriante de un republicano almeriense de su paso por la cámara de los horrores.

La lectura de ese libro me impresionó. Y mucho más que me iba a estremecer hasta arrancarme algunas de las lágrimas más amargas que he podido derramar en mi vida. En uno de los capítulos finales, Antonio Muñoz Zamora relata que cuando los guardianes alemanes abandonaron el campo de concentración ante la inminente llegada de los libertadores aliados, se produjo una venganza contra los kapos del campo ( los kapos eran presos-capataces que colaboraban en el maltrato de sus compañeros a cambio de un régimen de vida más generoso. Así los soldados alemanes no tenían que ensuciarse las manos) Ahorcaron a unos cuantos y de la horca tampoco se libró el perro dogo entrenado por su dueño para mortificar a los prisioneros. El perro no fue parte de las apresuradas maletas del comandante y lo dejó abandonado a su suerte. Según relata el libro, el encargado de cuidar, limpiar, despiojar y alimentar y pasear al dogo era un español llamado Antonio B. ( omito el apellido), un preso español natural de Segorbe. Después de ahorcar al perro, fueron en busca de su cuidador para hacerle correr la misma suerte. Después de inspeccionar el campo, se lo encontraron abrazado al colgado cadáver del dogo llorando con todo el desconsuelo con el que se puede llorar. El grupo justiciero de españoles se compadeció de él y renunciaron a su venganza.

Entonces, lo entendí todo. Dejé pasar unos días y volví a telefonear a mi antiguo encargado. Como de pasada, en medio del intercambio banal de noticias, le pregunté si su padre ( ya fallecido en un geriátrico para ancianos con problemas psiquiátricos) había estado internado en Mauthausen. Se hizo un silencio telefónico, los famosos silencios enervantes del sr. Antonio. Pero tras unos instantes, me contestó que sí, que había estado en concreto en ese campo de concentración. Ni por su parte ni por la mía nos extendimos más sobre este asunto y proseguimos dándonos las novedades familiares.

Aquel día no conocí a un héroe republicano superviviente de un campo de concentración alemán. Aqué día conocí a una patética víctima más del horror y estoy seguro de que si sus compañeros hubieran culminado su venganza, él les hubiera estado eternamente agradecido.

El único vínculo sentimental que ese hombre mantenía con la humanidad, la última estación a la que se aferraba para no volverse completamente loco, era el amor que llegó a sentir por un perro.

Ya ni al padre ni al hijo les importará que haya contado este episodio arrancado de los millones de historias engendradass por la amarga experiencia de una tremenda Guerra Mundial. Donde estén , en el cielo, en la nada, en el limbo o dónde sea, mi comprensión para ese hombre confrontado al horror y apegado al cariño de un animal, y mi admiración y cariño indiscutibles hacia el hombre más honrado y trabajador que he conocido en mi vida, mi inolvidable encargado el sr. Antonio. Me hubiera gustado decirle que si la culpa de su padre fue exclusivamente cuidar de ese animal ningún sentimiento de vergüenza debería haber sentido nunca.

Donde estén digo ( en el cielo, en la nada, en el limbo….)…., se me ha pasado mencionar al infierno porque creo que el infierno puede muy bien arder con la yesca de la maldad humana en el breve espacio de ciento ochenta y seis escalones.


Todavía vive en mi memoria su amedrantada , débil y autista voz: “pots tocar-lo, no tinguis por..”


No tengas miedo

Foto sacada por el fotógrafo catalán Francisco Boix el día en que los americanos liberaron el campo de Mauthausen. El preso que mira a la cámara es el autor del libro, Antonio Muñoz Zamora. Francisco Boix era el encargado de los reportajes fotográficos del campo, y tuvo el acierto de esconder una copia de los negativos. Fue el único español que testificó en el Juicio de Nuremberg y gracias a él se pudo juzgar a un buen puñado de oficiales nazis que negaron en Nuremberg tener conocimiento de la existencia de los campos de concentración.

El auténtico Francisco Boix  ( pues sí, tiene cierto parecido Mario Casas con él)


lunes, 20 de agosto de 2018

ES LA LECHE


Estas vacaciones he sufrido una indigestión de noticias y debates políticos de todos los colores. Ya se sabe: las noticias orientadas a resaltar el lado Hyde de la condición humana y las catástrofes naturales. Y los debates políticos convertidos en combates de  dialécticos gladiadores que ignoran el pulgar de la razón, incluso del respeto, y degollan al contrario sin miramientos.

La conclusión a la que uno llega tras un empacho masoquista semejante es que todo es mentira.

Que este recelo provoque un escepticismo total  hacia una economía de mercado que explota la codicia a costa de la justicia social y salarial , o que termines albergando serias dudas sobre la idoneidad de la democracia como el menos malo de los sistemas políticos cuando lees que el partido de Salvini va a proponer en Italia que se encarcele a los inmigrantes según vayan llegando ( algo que me hace recordar a cómo llegó Hitler al poder), da paso al siguiente desvarío anecdótico, pero no menos sintomático: el negacionismo a lo establecido ha llegado al consumo de la leche.

Como los beneficios del progreso son mentira, la pasteurización también lo es. Solo tenemos salvación si viviéramos como el rey de los monos. Convertidos en crudíforos tarzanes y bebiendo leche directamente de la ubre de la vaca es como únicamente podremos recuperar el paraíso.

Ese llevar la contraria, ese retorno a la vida silvestre, no me molesta mientras no me obliguen a lo mismo, a cazar mamuts con un palo o a comer acelgas de por vida. Lo que me molesta es descubrir que el litro de leche cruda es más caro que el de la leche esterilizada. Incluso lo más simple y natural ( que no sano y exento de riesgos), también ha sucumbido a las inexorables leyes del mercado y las posibilidades de negocio lucrativo.

Vivo en medio de una confabulación universal donde lo único cierto es la mentira.

Anoche, viendo la truculenta e hipnótica Sin City de Frank Miller , uno de los siniestros personajes de la película afirma: “ quien controla la mentira y la hace creer, tiene el poder”…La cruda realidad, incluso con la leche cruda.


Tengo que desintoxicarme de tanta información, pero solo para admitir que la ignorancia también es otra clase de toxina letal. 

De todo, el poder saca partido....Es la leche

miércoles, 4 de julio de 2018

NO SONÓ LA FLAUTA




El juego desplegado por España en sus cuatro partidos disputados en el Mundial fue tan anodino y soporífero, tan previsible y contrarrestado de memoria que, cuando cayó eliminada contra la stalingrada defensa rusa y sus cohetes katiuskas en forma de penaltys, me quedé indiferente.

¿Desafecto patrio? Ni siquiera me he tomado la molestia de conjeturar sobre las responsabilidades individuales y colectivas de la Selección.

La sombra crepuscular de Iniesta, la invisibilidad inoperante de Silva, la mano de jugador de baloncesto de Piqué que nos costó el penalty, muy impropia de un jugador de su categoría , un lacio Calimero triste de mí en la portería, un entrenador oxidado antes de tiempo por las prisas y su nombre, un presidente federativo reo de un antimadridismo esquizofrénico que antepuso su orgullo y prejuicio y que dejó huérfanos de director espiritual a unos jugadores que idolatraban a su cesado entrenador, un Busquets haciendo de rácano frontón hacia atrás,  todos los demás que apenas aportaron nada….; son los señalados, los que arderían en la hoguera inquisitorial si los programas como El Chiringuito y temás tertulias  fueran el Santo Oficio y sus contertulios, Torquemadas.

Voy a hacer lo mismo que los jugadores. No voy a entrar en el juego. Solo se salva Isco y sus inútiles esfuerzos para encontrar a un compañero que se acordara de dónde estaba cardinalmente la meta contraria.

Cuando no hay fútbol, cuando no hay juego, cuando se olvida que el balón es una esfera nacida para cumplir a rajatabla la fórmula de la velocidad, devorando espacios en el menor tiempo posible, cuando no hay descaro, ni atrevimiento valiente, cuando se renuncia a la diversión, a la avalancha desequilibradora, a sorprender, a intentar una y otra vez encarar al contrario como nos han enseñado los mejores jugadores de la historia, cuando eso ocurre, lo siento, pero que nadie apele a mi sentido patriótico y me pida que llore por los rincones, transido de mística melancolía por caer eliminados.

Me quedé indiferente porque a mí me gusta el fútbol cuando no teme al fracaso y no la política de pasteleo que se practica en este país trasladada al campo de juego…tuya,mía..tuya, mía…tuya, mía…hasta la exasperación, hasta donde conduce todo lo que es cansino, repetitivo, obscenamente aburrido y machacón...; es decir, a ninguna parte. El fútbol hispano ha sido reflejo de nuestra política.

Lo único que no me ha dejado indiferente es la tristeza de Manolo, víctima él y su bombo de las medidas de seguridad propias de KGB. Ni sonó su bombo ni sonó la flauta para España.

Cuando termina el partido, el fútbol ya solo se alimenta de metáforas y titulares lapidarios. Y a mí se me ocurre una metáfora para terminar este post. La Roja en Rusia no ha podido ser España. En Rusia  solo se permite ser rojas a sus plazas.

jueves, 28 de junio de 2018

GASTRONOBUNDIA




A Dios gracias, todavía quedan bares, tascas, mesones y ventas donde puedes pedir una tortilla patatas o un revuelto de huevos con chorizo sin que te miren mal. Porque hay que ver el tonterío creciente que se está adueñando de la gastronomía patria por culpa de tanto realitys televisivos y tantos estrellas michelín.


El pobre Arguiñano ya es una rara avis entre tanto científico de la cocina. Yo soy de Arguiñano, que te enseña a hacer unos filetes rusos como se los hacía su abuela mientras te cuenta con sonrisa pícara que no puede decir a la audiencia lo que hacía con las fotos de Sofía Loren.

Para empezar, los camareros de ahora no te recitan primorosamente como radiofónicos locutores de partidos de fútbol el menú de la casa, exhibiendo una portentosa memoria que me admiraba siempre. Ahora son poetas cansinos que te recitan como Aserancetúrix, el bardo galo, con lira y todo si es necesario,  en qué consiste la carta …parece una laudatio de Juvenal como el que explica la obra de Picasso.

Si no pruebas el plácton, eres un cateto. Si no pides un minúsculo caparazón de crustáceo relleno de bioluminiscencias con hierbas provenzales, eres un mastuerzo. Y del vino, ni te cuento, con lo bonito que era antes pedir el vino de la casa y que te sorprendieran. Como no demuestres un conocimiento enciclopédico de marcas y cepas vinícolas , eres un ceporro. Al sommelier le temo como al examinador del carnet de conducir.. Y si pides una coca-cola, directamente te denuncian al Tribunal de Derechos  Humanos por crímenes de guerra.

Así que entras en un restaurante acojonaíto perdido, con complejo de culpa y rezando para que tu incultura gastronómica no provoque el desprecio universal.

Qué alivio , el pasado fin de semana, entrar en la Venta El Paquete de mi pueblo, pedir una carne al toro para llevar y que el camarero me preguntara:

.- “  A usté la carne cómo le gusta?” …( ay, Dios, ahora me va a preguntar si braseada al soplete nitrogénico, si la quiero con efervescencias de especias tibetanas,  deconstruido vuelta y vuelta al imán electromagnético o natural de granja transgénica…)

.-“ …¿con papas o sin papas? “

Qué alivio, qué alivio…"Con papas, con papas, gracias"

No pasará mucho tiempo más para que comer fuera platos tradicionales sea una especialidad muy solicitada reservada únicamente a los cocineros que hayan tenido la precaución de guardar a buen recaudo las recetas de nuestras abuelas.

¿La especialidad de la mía? Las albóndigas. Y la de mi madre, el cocido madrileño.

El esnobismo gastronómico que nos quieren meter con fórceps se la tiene que ver con la tortilla de patatas. A Bocouse le preguntaron en cierta ocasión que qué entendía él por un buen plato de comida. Y contestó sin pestañear: " buen plato de comida es todo aquél que se pueda comparar con unos buenos huevos fritos con patatas" 

En el post pasado hablábamos de himnos y banderas.  Y yo creo que los mejores himnos y  banderas son los platos que nos preparaban nuestras madres y abuelas, la verdadera patria.

viernes, 22 de junio de 2018

PIQUÉ





Extrovertido, peculiar, polifacético, lenguaraz, sarcástico…..Todo esto se cocina en una olla y lo que resulta es un guiso polémico con sabor a libertad de expresión que siempre me ha gustado. Que se la caiga la cerviz cada vez que oye sonar el himno nacional, me da igual. Lo que siempre he valorado de este gran jugador es que se ha partido literalmente la cara por el equipo nacional y sus compañeros.

Si le preguntan por fútbol, contesta. Si le preguntan por política o sentimientos patrióticos o nacionalistas, contesta. La hinchada de la Roja y el ruido mediático no le han tratado demasiado bien cada vez que ha hecho uso de su derecho a la libertad de expresión. Pitar al himno ha tenido su  rencoroso correlativo en pitar a Piqué. Y ambas son muestras de ruborizantes faltas de respeto disfrazadas de libertad de expresión.

 Contra viento y marea, siempre se ha mantenido fiel a sus principios con personalidad, y su entrega deportiva ha sido siempre indiscutible. Su aguante ante un clima adverso de opinión ha sido admirable, bajo mi punto de vista. Y sus ideas , totalmente respetables. Ha anunciado que deja la Selección después de este Mundial. Se le echará de menos por su rendimiento y compromiso deportivos. Yo, al menos. Además, si Shakira le quiere, es porque es buena persona.

Yo también firmaría por un gol de justicia poética. Que marcara Piqué en los minutos de descuento y le diera el Mundial a España. Restituiría la confianza territorial más que cualquier cumbre de dirigentes en los despachos. Nos olvidaríamos todos de la flojera cervical que le entra con los sones del himno nacional. A mí también me entraría flojera, porque mira que es feo nuestro himno teniendo tantos músicos y tanta música bellos. Hace falta un himno tan empático, melodioso y épico como los que tienen el Sevilla, el Manchester,  el Barça o el modesto Cádiz ( “me han dicho que el amarillo, está maldito pá los artistas, y ese color sin embargo es gloria bendita para los cadistas. Y aunque reciben a cambio todo un calvario de decepciones, de amarillo se pintan la cara, amarillo son sus corazones, han dado su vida y sus gargantas siguiendo donde haga falta al Cádiz de sus amores. Rata, tarara, tatarataa, benditos sean lo que que llenan de esperanza, Rata, tatara, tatarataa, cada rincón, cada escalón de mi Carranza..” Precioso….nada que  ver con un lolo, lolo, lolololololó, que me avergüenza cada vez que lo escucho por sus tosquedad y feísmo.

 Existen dos versiones sobre el origen de la Marcha Real o Marcha de Granaderos que oficializó Carlos III. Una es que la compuso el prusiano Federico II y se la regaló a un compositor español. Eso explicaría su inequívoco retumbe militar. O sea, que ni es nuestro. Y la otra versión es que existe una nuba andalusí ( composición musical de origen musulmán) anterior, que es calcadita a la Marcha Real como una gota a otra gota. O sea, que es un plagio de la música mora…..Sería como una especie de Sábana Santa musical: “vale, me habéis echado después de ocho siglos, pero vais a estar lololeando mi música toda vuestra vida”. Como hizo Leonardo estampando su cara en la Síndone: “vale, me habéis excomulgado y torturado en Florencia por sodomita, pero vais a estar adorándome toda vuestra feligresa vida”…En fin, y eso en un país que ha tenido a Albéñiz, Granados, Turina, Falla, Joaquín Rodrigo, Sarasate, Tárraga…, por mencionar a unos pocos. Es imperdonable este adefesio musical que tenemos como himno nacional. Ojo, que los hay todavía peores, porque els Segaors me parece un toque de difuntos que te dan ganas de vestir de luto o irte a ver la Casa de Bernarda Alba, dicho sea con respeto.

Sí….Si Piqué se marca un Sergio Ramos en el minuto 93 para gloria de nuestra Selección, todos olvidaríamos qué demonios está buscando  en el césped durante el himno. Y se iría con la cabeza alta, muy alta. Justicia poética se llama eso.

Y, por favor, quiero un referéndum para cambiar nuestro Himno.

jueves, 7 de junio de 2018

EL PRIMER GRAFFITI


Este bonito cuadro se encuentra en el Teatro Judío de Moscú, mejor dicho, es un mural, no un cuadro. Seguro que los más insignes graffiteros actuales y tan de moda lo tienen entre sus favoritos. Lo pintó el hijo de un pescadero judío,  Marc Chagall,  en los felices y locos años 20.  Eso de locos, me lo creo. Seguimos en las mismas, pero lo de felices lo tengo que investigar bien. Bueno, felices eran para América y Europa. Para la Rusia de Chagall eran locos, en medio de un país campesino y hambriento  convulsionado por su Revolución. La Revolución Rusa ha sido siempre para mí, la más justificada de todas. Y, de entre todas, la más decepcionante.

Este mural tan grafitero sirvió de inspiración al musical “ El Violinista en el Tejado” y sus posteriores versiones cinematográficas, una de las cuales interpretada por el jocundo actor Topol, que construyó un personaje entrañable como pocos.

Una vez más, en esta obra, se retratan las penurias y maldiciones bíblicas que arrastra el pueblo errante por antonomasia, el pueblo judío. Igual de errante fue Chagall, que huyó de los pavorosos pogromos de Stalin para refugiarse en Estados Unidos, donde consiguió abrirse paso en el mundo teatral.

El Violinista en el Tejado es una historia de supervivencia, de conflicto con las tradiciones y de amor paterno-filial. Pero, sobre todo, es una historia que demuestra una vez más que la única forma de enfrentarse a las miserias materiales, políticas y morales,  exclusivas de nuestra especie, consiste en no perder la fe, el buen humor, la humanidad, el ingenio…y el amor a la música.

Vivir con la esperanza de que cambie nuestro sino, de que “si yo fuera rico” nunca más estaría triste y siempre tendría ganas de bailar, aunque fuera en los tejados.

En el barrio del Carmen, en Valencia, el año pasado, paseé disfrutando de los innumerables graffitis que adornan el más antiguo barrio de la ciudad. Muchos de esos murales me recordaban a Chagall y su Violinista, tanto, que no pude reprimirme y seguí paseando entre graffitis muy artísticos canturreando el “ si yo fuera rico”. La gente me miraba, y sonreía. Hasta que un señor de mi edad, más o menos, que estaba sentado en el bar de una plaza, se sintió contagiado por la canción y se puso a bailarla. En fin, que acabamos los dos bailando un amago de sirtaki griego y pidiendo al camarero divertido que nos miraba una  provisión de platos…, no nos hizo caso, obviamente, pero se quedó con las ganas de unirse al baile. Al final, me invitó a una cervecita y me contó que él era un hijo del barrio del Carmen y que estuvo trabajando en el precioso Mercado Central la tira de años en un puesto de frutos secos.


El poder del Arte y de la Música, que a veces nos vuelve locos de felicidad.

Os dejo con una muestra de variopintos y artísticos graffitis que se pueden contemplar en dicho barrio histórico. Es un placer pasear por ahí.








martes, 5 de junio de 2018

EL VELO CAÍDO

El velo se ha rasgado con la conmoción de censura. He visto al fin la cara de todos los políticos que se sientan en los escaños del Congreso. Pocas veces se ha visto tan claro ( a mi modo de ver, tan solo se salva la señora de Coalición Canaria).

El pim,pam, pum de los Presupuestos, antes y después de la votación, les ha quitado la careta a todos, una muestra más de la inutilidad gravosa del Senado. No tengo ganas ya de hablar de política ni de políticos, no de estos de ahora. No les importamos más que como instrumentos de sus ambiciones y ansias de poder. Sociópatas incurables que se devoran según el tamaño y la oportunidad. Lobos carniceros.

La vida sigue y no quiero perder el tiempo con toda esta gentuza. Ahí se quedan con sus cánticos, sus himnos, sus símbolos, sus banderas, su irracional  sentido patrimonial de la razón, su empeño malsano en convertir a los ciudadanos en cuencos vacíos donde verter toda su ponzoña institucional y personal de odio y confrontación.

Enhorabuena, ya tienen España convertida en un erial de hierba seca, yesca a la espera de que prenda la primera chispa, porque aquí nadie se baja del burro.


Conmigo, que no cuenten

miércoles, 30 de mayo de 2018

SIN MEMORIA




No sé qué pasará el viernes con la moción de censura, pero tengo la sensación de que, pase lo que pase, será malo para nuestro país. Si Sánchez triunfa y reedita parlamentariamente  esa especie de Frente Popular, sellará de manera inmediata la muerte política de su partido al alzarse con la presidencia con los votos podemitas, nacionalistas y secesionistas. Si fracasa, seguirá gobernando el país un partido que no se lo merece por mucho que, según las encuestas e incomprensiblemente, siga siendo el más votado. Y cuando se celebren Elecciones Generales, la derecha recuperará el espacio perdido como un tsunami, con una mayoría absoluta aplastante y un Cuidadanos más papista que el Papa, reo de los mismos vicios populistas de los que hacen gala quienes lanzan soflamas de luchas de clases desde chalets de lujo con piscina, banderas, ADNs diferenciadores e himnos cursis cantados por Marta Sánchez. Desolador al máximo.

Aciago panorama. Esto que nos sucede no nos lo merecemos, pero la culpa es enteramente nuestra. Nos hemos aprendido del pasado. No hemos aprendido a corregir los fallos de nuestras leyes. No sabemos pasar un día de playa sin que la ruptura de nuestra convivencia se tiña de guerras de cruces, lazos, banderas , insultos y empujones. Hemos votado a partidos y personas que no saben lograr nuestro bienestar, que están únicamente enfrascados en sumergirnos en la preocupación, la precariedad, la inestabilidad y la confrontación.

Parece que en España la democracia solo nos sirve para dar la razón a los agoreros que dicen que la Historia se repite. Veremos cómo, si como farsa o tragedia, porque como comedia no tiene maldita la gracia.

Este momento histórico que estamos atravesando me recuerda al de las Cortes de Cádiz, al bienio liberal que acató el degenerado Fernando VII, a la espera de cargárselo por completo e instaurar un régimen absoluto demoledor cuyas consecuencias todavía estamos pagando.

No sé qué estará ofreciendo bajo cuerda Sánchez para recabar los apoyos necesarios, pero si sé que, si prospera, la derecha va a barrer dentro de dos años como máximo, si no se convocan antes las elecciones. La cuerda se tensará aún más.

¿Solución hay alguna? Sí, quitar al enlodado y yonki PP de en medio con PSOE y Ciudadanos poniéndose de acuerdo, con Podemos renunciando a derivas revolucionarias en lo económico, con los nacionalistas y secesionistas aparcando sus pretensiones mientras se acuerda un marco legal donde sea posible la celebración de un referéndum.

Pero no parece posible mientras las líneas rojas, los lazos amarillos y las cloacas marrones sigan tiñendo de negro nuestro futuro. Atrapados en el bucle de la vuelta atrás una y otra vez.


No solo Suárez perdió su memoria tras conseguir todo lo que consiguió, la época más fructífera de nuestra historia en la que todos los agentes políticos y la ciudadanía primaron la convivencia. También la hemos perdido nosotros.

martes, 22 de mayo de 2018

DE PEON A REY



De mis paseos por Puerto Banús nació uno de los posts más queridos, gracias al momento mágico que me proporcionó un indigente al que bauticé sin dudarlo como “ el sabio de los yates”.

Pero aún fueron más pródigos esos paseos entre yates, restaurantes de lujo y chalets de quitar el hipo, porque mezclado entre ellos, aprendí a no despreciar al rico con la condición de no sentir envidia. Odiar lo que se desea es una de las actitudes más retorcidas de la psicología humana.

Sinceramente , deseo que esa pareja disfrute con salud de su lujosa inversión inmobiliaria en Galapagar. No seré yo de los que critiquen implacablemente su derecho a vivir dónde y cómo quieran , ni la forma en la que hipotecan sus ganancias futuras.

Pero no pueden ocultar que su resentimiento social les ha jugado una mala jugada. El resentimiento , a veces es eso: querer parecerse subconscientemente a lo que se desprecia. Lo que ha quedado patente en su caso es que no se puede ser buen político cuando tu beligerante discurso contra la “casta” queda convertido en un sermón con el fin de conseguir una condición con la que, de momento, han pagado la entrada de un chalet de ensueño. Y menos aún, descargar sobre la militancia de su partido la responsabilidad de poder vivir a cuerpo de rey, ratificar una decisión particular que hace saltar por los aires el código ético suscrito por Podemos,  por muy loable e inédita que sea esa iniciativa.


La incoherencia es brutal. Y han caído en ella por no aprender a no sentir envidia de los ricos y reconocer que a todos nos gusta vivir bien. Bien con tus comodidades, y bien con tu ideología.